GRAVE CRISIS

En los permanentes recorridos por nuestro departamento (no solo en época electoral), he tenido la posibilidad de hacer grandes amistades, compenetrarme con mis paisanos y liderar procesos de desarrollo; pero también de conocer de primera mano la realidad regional y local, y las aspiraciones y el sentir de la población. Actualmente tengo una gran preocupación por la crisis que estamos atravesando y que creo puede ser peor en el futuro inmediato. Se nos han juntado todas; la crisis económica mundial de la que no somos ajenos, los conflictos con los Países vecinos principales socios económicos después de USA, pirámides, desorden climático, desastres naturales y sobre todo una gran crisis en el sector mas importante de nuestra economía, el agropecuario, ocasionada por varios de los factores antes mencionados y por la falta de una política de Estado mucho mas estructural, integral, de largo plazo y acorde con nuestras realidades (no populismo barato como algunos pregonan en estos tiempos de campaña).

La estruendosa caída (que puede no ser transitoria) de la producción de café en mas del 70%, originada en la combinación de ola invernal, falta de abono por altos costos de insumos y pirámides, presencia masiva de roya, variedad agotada y verano; sumada a la inestabilidad cambiaria y la imposibilidad de aprovechar buenos precios por las ventas a futuro. Los arroceros en uno de sus peores momentos, con precios de venta por el piso que no compensan los altos costos de insumos, por sobreoferta interna, importada y contrabando. Los tabacaleros, paneleros, ganaderos y casi todos los demás productores agropecuarios con rentabilidad negativa, con problemas estructurales de mercado, costos de producción, climáticos y abuso de posición dominante de ciertos eslabones de las cadenas productivas (industriales y comerciales). Sumado a esto, vías terciarias en gran deterioro y un sistema financiero de difícil acceso e implacable.

Por otro lado, también buena parte de nuestra economía se mueve a través de las inversiones estatales, pues se genera capacidad adquisitiva y mayor consumo de bienes y servicios; tenemos la expectativa de las obras nacionales: vías La Plata-Popayán, Isnos-Popayán y Colombia-La Uribe, proyecto hidroeléctrico del Quimbo y sus compensaciones, Distrito Tesalia-Paicol, culminación plan 2.500; pero en lo regional creo que estamos graves, $200 mil millones dejados de ejecutar en el 2008 (según el contralor) y ¿este año cómo vamos?. Por el poco espacio, continuaré en próxima columna especialmente con propuestas.

Mi solidaridad con todos los damnificados por la avalancha del Rio Neiva y el ofrecimiento de nuestro concurso a las autoridades competentes para la búsqueda de soluciones. Así mismo, el abrazo de corazón a la familia y amigos de “chachito Salamanca”.